jueves, 18 de junio de 2009

VISITA DE LA EMBAJADA DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA


El pasado viernes 12 visito la sede del S.E.R. "Carolee Aker", Periodista, Magíster en Relaciones Internacionales y Asesora en Asuntos Políticos para Argentina y América Latina del Presidente de los Estados Unidos de América "Barack Obama" la ilustre visitante participó de las actividades que se desarrollan en el Centro Caracas, sede del S.E.R., en esta oportunidad presenció un Taller para estimulación de la memoria que lleva adelante el Centro de Jubilados, entre mates y tortas se hablo de la historia del radicalismo, sus presidentes, el reciente fallecimiento del Dr. Raúl Alfonsín y de la calidad institucional por la que atraviesa el país

Mi misión es informar a Washington como trabajan desde sus bases los principales partidos políticos de la Argentina, la Unión Cívica Radical y el Partido Justicialista manifestó la Asesora de la Casa Blanca.

De la reunión participaron Sergio Grillo, Presidente del S.E.R. y Secretario General Seccional de la Unión Cívica Radical, (cercano al Gen de Margarita Stolbizer) Javier Díaz, asesor del Diputado Nacional Agustín Rossi del Frente para la Victoria, Horacio Minotti, candidato a Legislador porteño por el Acuerdo Cívico y Social y toda la Comisión del Centro de Jubilados CARACAS.

El encuentro finalizó en la Unidad Básica del joven Legislador porteño Cristian Asignelli del Frente para la Victoria, el cual mostró el trabajo social que lleva adelante con las personas que mas lo necesitan.

Este evento sirvió para dar comienzo a un proyecto que tiene como objetivo la conformación de una MESA DE DIALOGO DE LAS NUEVAS GENERACIONES DE DIRIGENTES, con el fin de crear un espacio de diálogo multisectorial donde las nuevas generaciones de dirigentes puedan discutir y elaborar las POLITICAS DE ESTADO necesarias que le permitan al país desarrollar todo su potencial y sostenerlo en el tiempo. EDUCACION, SALUD Y TRABAJO, como pilares fundamentales de este desarrollo.

viernes, 29 de mayo de 2009

FESTEJO DEL 25 DE MAYO


El Centro de Estudios Políticos y Sociales S.E.R. y el Centro Cultural de Jubilados CARACAS festejaron a lo grande el 25 de Mayo con un Locro criollo y un show de folclore y tango, los vecinos que colmaron la sede del Centro Caracas disfrutaron de un día patrio maravilloso.


En el evento el Centro de Estudios presentó la Campaña de Recuperación de Valores con la proyección de un video y la exposición de láminas y cuadros con mensajes alusivos, los autores de dicha campaña Lourdes Del Pino y Liliana Toconas expresaron su satisfacción por el resultado de la campaña ya que los vecinos se retiraron emocionados por la misma, también dieron una charla los abogados Mariano Losa y Julián De Simón sobre los Derechos de los Consumidores.


Estuvo presente en el evento el joven candidato a Legislador por el Acuerdo Cívico y Social Horacio Minotti el cual se reunió con el presidente del S.E.R. Sergio Grillo y acordaron comenzar a trabajar en forma conjunta en un espacio nuevo, con gente nueva e ideas nuevas con la intención de poder desarrollar un programa de trabajo que brinde las soluciones a los problemas que viven a diario los ciudadanos porteños.

lunes, 18 de mayo de 2009

La condición humana ante el horror de la guerra y sus diferentes expresiones a través del arte (Parte III)


Tras haber analizado Guernica, nos detendremos en el breve estudio del poema A los hombres futuros, de Bertolt Brecht.

Brecht fue un dramaturgo y poeta alemán que nació en Alemania en 1898 y murió allí en 1956. Estudió medicina en Munich, teniendo que interrumpir sus estudios al año siguiente al ser llamado a filas como soldado sanitario en un hospital militar en Augsburgo, en el marco de la Primera Guerra Mundial. Durante este tiempo conoció a Paula Banholzer, quien en 1919 dio a luz a su hijo, Frank, que moriría en el frente soviético durante la Segunda Guerra Mundial, en 1943.

Brecht siempre quiso influir en el público con sus actuaciones, concienciarlo y hacerlo pensar.

A continuación, les presentamos una poesía suya, la misma muestra un hombre marcado en cada parte de su alma por la guerra. Este poema quizá refleje el espíritu de muchos hombres del siglo pasado, caracterizado por una profunda preocupación por la realidad, y por los deseos de cambiarla. Estos poemas no sólo reflejan la tristeza que carga su autor al escribirlos, sino un pedido a los hombres del futuro (a nosotros y a los que vendrán): que recordemos lo que ellos sufrieron y que trabajemos por lograr lo que ellos no pudieron lograr: un mundo más amable, solidario y justo…
El poema se titula A los hombres futuros, y ha sido escrito en 1938:

I

Verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.
Es insensata la palabra ingenua.
Una frente lisa revela insensibilidad.
El que ríe es que no ha oído aún la noticia terrible, aún no le ha llegado.

¡Qué tiempos éstos en que hablar
sobre árboles es casi un crimen
porque supone callar sobre tantas alevosías!
Ese hombre que va tranquilamente por la calle
¿lo encontrarán sus amigos cuando lo necesiten?

Es cierto que aún me gano la vida.
Pero, creedme, es pura casualidad. Nada
de lo que hago me da derecho a hartarme.
Por casualidad me he librado. (Si mi suerte acabara, estaría perdido).
Me dicen: “¡Come y bebe! ¡Goza de lo que tienes!”
Pero ¿cómo puedo comer y beber
si al hambriento le quito lo que como
y mi vaso de agua le hace falta al sediento?
Y, sin embargo, como y bebo.

Me gustaría ser sabio también.
Los viejos libros explican la sabiduría:
apartarse de las luchas del mundo y transcurrir
sin inquietudes nuestro breve tiempo.
Librarse de la violencia.
Dar bien por mal,
no satisfacer los deseos y hasta
olvidarlos: tal es la sabiduría.
Pero yo no puedo hacer nada de esto:
verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.

II

Llegué a las ciudades en tiempos del desorden,
cuando el hambre reinaba.
Me mezclé entre los hombres en tiempos de rebeldía
y me rebelé con ellos.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

Mi pan lo comí entre batalla y batalla.
Entre los asesinos dormí.
Hice el amor sin prestarle atención
y contemplé la naturaleza con impaciencia.
Así pasé el tiempo que me fue concedido en la tierra.

En mis tiempos, las calles desembocaban en pantanos.
La palabra me traicionaba al verdugo.
Poco podía yo. Y los poderosos
se sentían más tranquilos, sin mí. Lo sabía.
Así pasé el tiempo que me fue concedido en la tierra.

Escasas eran las fuerzas.
La meta estaba muy lejos aún.
Ya se podía ver claramente, aunque para mí
fuera casi inalcanzable.
Así pasé el tiempo que me fue concedido en la tierra.

III

Vosotros, que surgiréis del marasmo
en el que nosotros nos hemos hundido,
cuando habléis de nuestras debilidades,
pensad también en los tiempos sombríos
de los que os habéis escapado.

Cambiábamos de país como de zapatos
a través de las guerras de clases, y nos desesperábamos
donde sólo había injusticia y nadie se alzaba contra ella.
Y, sin embargo, sabíamos
que también el odio contra la bajeza desfigura la cara.
También la ira contra la injusticia
pone ronca la voz. Desgraciadamente, nosotros,
que queríamos preparar el camino para la amabilidad
no pudimos ser amables.
Pero vosotros, cuando lleguen los tiempos
en que el hombre sea amigo del hombre,
pensad en nosotros con indulgencia.

Para este análisis se han utilizado las siguientes fuentes:

· Enciclopedia libre Wikipedia.
· www.epdlp.com


Por L.V.D.

domingo, 17 de mayo de 2009

La condición humana ante el horror de la guerra y sus diferentes expresiones a través del arte (Parte II)


Guernica, de Pablo Picasso

Como quedamos en el día de ayer, nuestro análisis va a comenzar con el análisis del Guernica, de Picasso...


Es una monumental obra basada en el bombardeo que el ejército alemán realizó sobre la ciudad de Guernica, España, el 26 de abril de 1937, durante el desarrollo de la Guerra Civil Española. Por primera vez en la historia de la humanidad el ataque fue ejecutado con bombas incendiarias que tenían como único objetivo la destrucción de la población civil. Durante el episodio, la ciudad fue arrasada por el fuego, muchos pretendieron huir hacia los campos y bosques, pero fueron ametrallados por los aviones. Hubo más de 200 muertos y cientos de heridos.

El 1 de mayo del mismo año, Picasso inició los primeros bocetos para pintar Guernica, que fue terminado en los primeros días de junio.

El Guernica es un óleo sobre lienzo, con unas dimensiones de 3,50 x 7,80 m. A pesar de su título, y de las circunstancias en que fue realizado, no hay en él ninguna referencia concreta al bombardeo de Guernica ni de la Guerra Civil Española. No es, por lo tanto, un cuadro narrativo, sino simbólico.

Está pintado utilizando únicamente el blanco y negro, y una variada gama de grises. Picasso afirmó que el cuadro no sería el típico cuadro abstracto de su época, sino que más bien sería el símbolo de la muerte, la violencia, la brutalidad, el sufrimiento y la desesperanza. Los colores monocromáticos fueron elegidos con el objeto de simbolizar una página de diario.

Guernica muestra gente y animales sufriendo, edificios quemándose, violencia y caos:

Toro. Aparece en la izquierda del cuadro, con el cuerpo obscuro y la cabeza blanca. Éste voltea y parece mostrarse aturdido ante lo que ocurre a su alrededor. Al ser preguntado sobre el simbolismo del toro, Picasso indicó que simbolizaba "brutalidad y oscuridad". Se ha indicado también que la figura del toro, como en otros cuadros anteriores de Picasso, puede ser, en cierto modo, un autorretrato del propio artista.

Madre con su hijo muerto. Se sitúa bajo el toro, como protegida por él, con la cara vuelta hacia el cielo en un ademán o grito de dolor. Su lengua es afilada como un estilete y sus ojos tienen forma de lágrimas. Sostiene en sus brazos a su hijo ya muerto. El modelo iconográfico de esta figura es, según los críticos, La Piedad, la representación, habitual en el arte cristiano, de la Virgen María sosteniendo en sus brazos a su hijo muerto.

Paloma. Situada entre el toro y el caballo, a la altura de sus cabezas, no resulta visible a simple vista, pues, excepto por una franja de color blanco, es del mismo color que el fondo y únicamente está trazada su silueta. Tiene un ala caída y la cabeza vuelta hacia arriba, con el pico abierto. Generalmente se ha considerado un símbolo de la paz rota.

Guerrero caído. En realidad, solo aparecen los restos de la cabeza, brazo completo o antebrazo derecho y antebrazo izquierdo. Un brazo tiene la mano extendida. El otro brazo sostiene una espada rota y una flor.

Bombilla. Es una de las imágenes que más intriga despierta, imagen ubicada en el centro del cuadro. Se ha dicho que ésta simboliza el avance científico y electrónico que se convierte en una forma de avance social pero al mismo tiempo en una forma de destrucción masiva en las guerras modernas. El bombardeo de Guernica pudo ser una prueba de esta tecnología.

Caballo. Ocupa el centro de la composición. Su cuerpo está hacia la derecha, pero su cabeza, igual que la del toro, se vuelve hacia la izquierda. Adelanta una de las patas delanteras para mantenerse en equilibrio, pues parece a punto de caerse. En su costado se abre una herida vertical y está, además, atravesado por una lanza. Tiene la cabeza levantada y la boca abierta, de donde sobresale la lengua, terminada en punta. Su cabeza y su cuello son grises, el pecho y una de sus patas, de color blanco, y el resto de su cuerpo está recubierto por pequeños trazos.

Sobre su obra Pablo Picasso afirmó:

Mi vida entera como artista no ha sido nada más que una lucha continua contra la reacción y la muerte de arte. ¿Cómo podría alguien pensar durante un momento que podría estar de acuerdo con la violencia y la muerte?... En el cuadro sobre el cual trabajo, que llamaré Guernica, y en todas mis obras de arte recientes, expreso claramente mi aborrecimiento hacia las campañas militares que han hundido a España en un océano de dolor y muerte

Guernica fue expuesto por primera vez en julio de 1937, en el Pabellón español de la Exposición Internacional de París. La entrada al Pabellón presentó un enorme mural de soldados republicanos acompañados por el lema:

"Luchamos por la unidad esencial de España.
Luchamos por la integridad del suelo español.
Luchamos por la independencia de nuestro país.
Luchamos por el derecho de los españoles de determinar su propio destino"

En el Guernica podemos ver cómo Pablo Picasso, a través de la pintura, transmitió al mundo lo que sentía ante la guerra. Su obra es un cuadro sonoro, los personajes gritan, gesticulan y mueren bajo las bombas ciegas que con todo acaban. La pintura ha sido siempre utilizada como un canto contra la sinrazón de la destrucción y la muerte en cualquier guerra. A pesar de la tristeza que puede transmitirnos la obra, el magnífico artista dejó un mensaje: una pequeña flor, en medio del desastre, en medio de la tragedia de la guerra, que representa la esperanza de un porvenir mejor...

Para este análisis se han utilizado las siguientes fuentes:

· Ferreras, Cristina – Labastía, Alejandro – Nicolini, Cecilia, Culturas y Estéticas Contemporáneas, Editorial Puerto de Palos, Buenos Aires, 2001.

· Enciclopedia libre Wikipedia.

Por L.V.D.

sábado, 16 de mayo de 2009

La condición humana ante el horror de la guerra y sus diferentes expresiones a través del arte (Parte I)


A fines del siglo XIX y principios del XX, Europa caminaba al borde del abismo. El riesgo de una guerra se había convertido en una posibilidad concreta y nadie movía un dedo para tratar de alejarla. Todos los estados tenían planes de conquistas, todos de alguna u otra manera aspiraban al reparto de una parte del botín, esa era la realidad.

La I Guerra Mundial no fue producto de la irracionalidad humana, sino una tendencia que devino o derivó inevitablemente de la maraña de intereses político-económicos que estaban en juego en el escenario internacional. La iniciativa estuvo en manos de Alemania en agosto de 1914, pero no cabe duda que unos años más tarde la hubieran tomado los países de la Triple Entente.

En 1914, salvo destruir al país adversario, no existía un punto de vista común acerca de cómo hacer la paz. Los pueblos, cansados por tantos padecimientos, esperaron ansiosos la terminación de la guerra, pero lastimosamente cuando los diplomáticos establecieron las condiciones de paz para la I Guerra Mundial, también determinaron las causas del próximo conflicto bélico: la II Guerra Mundial.

Ningún pueblo obtuvo ganancias duraderas, todos perdieron lo que no iban a recuperar por muchísimo tiempo. El odio y la ira se apoderaron de pueblos enteros que hasta entonces habían competido en forma relativamente pacífica. El período entre 1918 y 1923 se caracterizó por una aguda depresión.

El fin de la guerra concluyó con una profunda transformación de Europa en su estructura interna, económica, política y social. La guerra causó una tremenda conmoción en la humanidad.

La I Guerra Mundial había sido hasta esa fecha, la experiencia más horrenda de la civilización moderna. En algunas partes de Europa había segado la vida de uno de cada cuatro jóvenes y, en las generaciones que maduraron en las décadas del 20 y 30, fueron contados los que supieron comprender la razón por la que habían combatido. La experiencia creó un trauma en la conciencia de la mayoría de los pueblos que habían tomado parte de ella, y este hecho tiene una importancia fundamental para la comprensión de los acontecimientos que iban a sucederse en las décadas que habían de venir. Por estas razones, la filósofa francesa Thérèse Delpech definió al siglo XX con la palabra alemana Herzelend, que significa “tristeza del corazón”, designando a una forma de melancolía y de debilitamiento de la parte emocional de la mayoría de los hombres del siglo pasado.

El período comprendido entre 1914 y 1945 ha sido a menudo denominado la Guerra de los Treinta Años del siglo XX. En ningún otro período se produjo tanta cantidad de gente asesinada, de propiedad destruida ni tanta riqueza nacional malgastada para propósitos económicamente improductivos. El así llamado período de entreguerras de los años veinte y treinta puede difícilmente ser considerado como una época de paz, pues ya lo decía Juan Pablo II: “que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera”. Por el contrario fue, tal como el general francés Foch predijo proféticamente al final de la I Guerra Mundial, una “tregua de veinte años”, interrumpida por erupciones de animosidades nacionalistas, brotes esporádicos de violencia y rivalidades de gran poder que prepararon el camino hacia la II Guerra Mundial.

Esta breve síntesis de lo que ha sido la primera mitad del siglo XX no pretende satisfacer anhelos de conocimiento histórico, sino más bien preparar el terreno para el tema que queremos comenzar a tratar.

Mucha es la bibliografía que analiza las guerras mundiales, muchas son las referencias a los intereses nacionales de los actores involucrados, a los diferentes objetivos que los Estados tenían por aquellos días, a la cantidad de dinero gastado en armas, a la propiedad destruida, a las ciudades bombardeadas, a millones de heridos, a los millones de muertos…Sin embargo, los documentos que tratan la condición humana en aquellos años monstruosos no son demasiados, o, mejor dicho, no es que no se han producido, sino que, vaya a saber por qué, no han sido divulgados, ni enraizados en lo más profundo de cada ciudadano de este mundo.

Es por esta razón que surgió la idea de este especial: mostrarles sintéticamente cómo ciertos hombres que han vivido y sufrido estas guerras, han sabido expresar a través del arte su tristeza, sufrimiento, pensamiento, desconcierto y esperanza, que no les pertenecían tan sólo a ellos, sino a todos los seres humanos de buena voluntad del siglo XX.

En muy simples palabras, el arte es la actividad mediante la cual el ser humano expresa ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, a través de recursos plásticos, lingüísticos, sonoros, o mixtos… El arte expresa percepciones y sensaciones que tienen los seres humanos que no son explicables de otro modo. Así, el hombre da a conocer su cosmovisión del mundo por medio del arte, canalizando sus pensamientos y sentimientos a través de la música, el dibujo y la pintura, la literatura, el teatro y/o el cine…

Desde aquí partirá nuestra unidad de análisis, cómo ciertos hombres de la primera mitad del siglo XX han canalizado sus sentimientos y pensamientos a través de las diferentes manifestaciones del arte; y cómo podemos ver a través de sus variadas obras, el impacto que produjeron las guerras mundiales en las sociedades europeas; pues las decisiones políticas nacen y a la vez repercuten en la sociedad.

Tras esta breve introducción, los invitamos a trasladarse a Europa, al período 1914-1945, donde el hombre no fue sólo el lobo del hombre, sino también la única esperanza de frenar tanta locura.

Este especial estará dividido entonces en el análisis de siete obras (el orden de las mismas ha sido determinado por la fecha en la cual se publicaron o bien, se inspiraron):

· Guernica, de Pablo Picasso.
· A los hombres futuros, de Bertolt Brecht.
· La lista de Schindler, de Steven Spielberg.
· La vida es bella, de Roberto Benigni.
· El gran dictador, de Charles Chaplin.
· Si esto es un hombre, de Primo Levi.
· Los coristas, de Christophe Barratier.

Por L.V.D.

martes, 12 de mayo de 2009

La cultura del facilismo

Sobre el artículo de Liliana Moreno (diario Clarín del 18 de octubre de 2006), se hacen algunas reflexiones...

Y la reflexión es que la actual revolución de la información afecta a la sociedad, modifica su cultura llegando incluso al área educativa; no debemos olvidar que a un nuevo período histórico le corresponde una nueva educación.

Tal vez, para explicar lo que de positivo y negativo tiene la realidad actual, la clave sea poder distinguir dos campos diferentes: el de las cuestiones sociales (cultura – pensamiento) y el de la tecnología. La tecnología nos maravilla y nos desborda, pero en el mundo cultural o del pensamiento no se evidencian mayores progresos.

¿Qué nos está ocurriendo entonces?, hay una fuerza interior, que en cada uno de nuestros actos, se hace presente para impulsarlos o frenarlos: esa fuerza es la voluntad.

Imaginemos un bien; mediante el entendimiento, que también está sujeto en parte a la voluntad, nos determinará si ese bien es bueno o malo; en caso de ser querido actuará la voluntad para lograrlo. La voluntad no apetece sino el bien que el entendimiento le presenta.

El punto de partida de todo proceso está en la inteligencia, es la concepción de un objeto como bueno o malo, como correcto o incorrecto. La intención de alcanzar el fin provoca la búsqueda de los medios capaces de conducirnos a él, lo que constituye un trabajo intelectual. Luego cuando consentimos en los medios con vistas al fin, estamos ante un acto neto de la voluntad. Por otra parte el análisis de los medios, cuál es el más fácil, cuál es el más eficaz, es un trabajo intelectual. Por fin, la deliberación termina con la elección de un medio, con exclusión de otros; es el acto central de la voluntad, la elección o decisión. Bien, sabemos entonces que el ser humano posee inteligencia, voluntad y libertad para elegir un objeto u otro, un modo de acción u otro, una solución u otra.

Pero resulta que ese hombre se halla inserto en una sociedad que está en crisis y cuyas características son las siguientes: se cuestionan los valores, se desvanecen los ideales y las creencias, hay inadecuación entre lo dicho y lo hecho, los comportamientos resultan incoherentes, se menoscaba la autoridad y siempre se busca algún culpable.

Entonces y para ir finalizando, se entiende que no nos encontramos ante un problema de procedimientos (“son inexpertos en el manejo de las citas”) o ante un problema tecnológico (Internet), sino más bien frente a la cultura de lo instantáneo, de lo fugaz, frente a la ausencia de compromisos y vínculos permanentes, frente a la cultura del menor esfuerzo, frente a la ausencia de la capacidad de razonar con rigor y con pensamiento crítico, frente a la ausencia de valores y frente a un grado de permisivismo y relativismo de un nivel de peligrosidad tal, que podrían arrasar con los mejores propósitos e ideales, haciendo brotar nuevas reglas, normas y conductas meramente subjetivas.

Si estas líneas estuvieran dirigidas a un docente, se les diría entonces que como tarea del hogar son recomendables dos líneas de acción: cultivar la inteligencia y la voluntad de sus alumnos.

La inteligencia para que puedan distinguir lo verdadero de lo falso, la verdad de la mentira, lo correcto de lo incorrecto; y la voluntad para poder optar por la mejor decisión, por la mejor elección, o lo que es lo mismo, contribuir a formar un carácter, una personalidad, en definitiva un hombre con sentido de trascendencia.

Por L.A.D.